14 de mayo de 2026
Cancha de fútbol en el Estadio Banorte. CDMX. Foto de Ángel Jared González Hdez.

Por: Itzel Ignorosa

La Copa del Mundo de 1986, se dio sin importar las complicaciones ya que originalmente la sede iba a ser el país de Colombia, pero por temas económicos no se pudo realizar, por lo que México, al ya aprobar una prueba para ver si podía ser anfitrión, se convirtió en el primer país en organizar dos mundiales. Sin embargo, ocho meses antes del evento, un temblor sacudió al país, afectando principalmente a la Ciudad de México (el estado en donde se realizaría la inauguración), pero con el apoyo de los mismos ciudadanos la ciudad se pudo levantar en pocos meses para recibir de forma grata la Copa del Mundo.

El partido de inauguración dio ubicación en el Coloso de Santa Úrsula y se disputó entre la selección de Italia vs Bulgaria ya que a partir de 1974 la FIFA creó una nueva regla la cual citaba que los partidos inaugurales tenían que jugar la selección campeona del Mundial pasado, por lo que México tuvo su debut tres días después contra Bélgica, terminando el marcador 1-2 a favor del equipo belga.

Este Mundial se caracterizó por la consagración del jugador argentino Maradona. Por un lado, Maradona hizo que su selección se quedara con el triunfo más grande anotando goles muy bellos, y por el otro, hizo la famosa “mano de Dios”. Esta famosa jugada sucedió en los cuartos de finales, Argentina se encontraba disputando su pase contra Inglaterra y fue en el minuto 51 donde Maradona se encontraba uno contra uno con el portero gracias a un mal despeje del defensa inglés, Maradona al ver que no podía ganarle al portero por los aires, decidió empujar el balón con el puño para mandarlo a la red. En ese mismo instante los jugadores inglese reclamaron la mano, sin embargo, al no existir en esos años la tecnología con la que actualmente se cuenta, el arbitro al no ver la acción de la mano decidió dar marcar gol.

Después del partido, al acercarse a Maradona para preguntarle sobre su hazaña, él contestó: «Lo marqué un poco con la cabeza de Maradona y otro poco con la mano de Dios», dando inicio al nombre de un gol que quedaría impregnado en la historia del fútbol y del Estadio Azteca.

También se caracterizó este Mundial por haber tenido el “gol más bello” anotado por el mexicano Manuel Negrete contra el equipo de Bulgaria en el Estadio Azteca. Este reconocimiento fue otorgado por las redes sociales en 2018, pues la FIFA organizó una votación masiva en redes sociales para elegir el Mejor Gol en la Historia de los Mundiales, ganándole incluso al “gol del Siglo” de Maradona anotado en esta misma Copa del Mundo.

Sin mencionar, de forma menos conocida, que aquí se popularizó la “Ola” en las gradas de los estadios.

Y finalmente, el Azteca no sólo fue el escenario de la inauguración, sino que también albergó la gran final el 29 de junio, donde Argentina derrotó a Alemania Federal 3-2, convirtiéndose en el primer estadio en ser sede de dos finales de un Mundial.

El Coloso Multidireccional

Durante la época de los años noventa, el Estadio Azteca se convirtió en un escenario con la presentación del cantante británico Elton John a finales de 1992, convirtiendo así el recinto en un recinto multipropósitos, marcando un antes y después, pues ya no sólo se dedicaría a los espacios futboleros sino a musicales y de otros deportes. En esta faceta del estadio se rompieron varios récords de asistencia por la impresionante capacidad del recinto.

El primer evento no relacionado al fútbol fue precisamente este concierto. Fue uno de los primeros grandes conciertos de una superestrella de pop-rock internacional tras años de cierta resistencia a los eventos masivos en la Ciudad de México. Y, aunque no llegó a los llenos totales de Jackson, metió a decenas de miles de personas.

En 1993, el estadio también fue sede de uno de los eventos de boxeo más grandes en la historia del país, cuando Julio César Chávez defendió su título superligero del CMB frente al estadounidense Greg Haugen, con una asistencia cercana a los 130 mil aficionados.

Así mismo, Michael Jackson rompió récords de asistencia con cinco conciertos que reunieron a más de medio millón de personas en total, con aproximadamente 110 mil asistentes por noche. Meses después, se presentó Paul McCartney.

Hacia el final de la década, el estadio también recibió a la NFL con la serie American Bowl (juegos de pretemporada). Destacó el partido entre Oilers y Dallas, que registró una asistencia de 112,376 aficionados.

El cierre de esta etapa llegó en enero de 1999 con el “Encuentro de las Generaciones”. En este evento, el césped del estadio se transformó en un espacio religioso para recibir al Papa Juan Pablo II, mostrando la capacidad del recinto para adaptarse a distintos contextos más allá del deporte y el espectáculo.

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