- El ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz, la ministra Sara Irene Herrerías Guerra y los ministros Giovanni Azael Figueroa Mejía e Irving Espinosa Betanzo encabezaron la develación del balón monumental.
- La obra del artista Prisciliano Domínguez permanecerá abierta al público hasta el próximo 24 de julio en el edificio sede del Alto Tribunal.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) abrió sus puertas para recibir la serie “Balones de México”, mediante la exhibición de un balón monumental elaborado en fibra de vidrio, de dos metros de diámetro y diseño hexagonal. La pieza forma parte de un proyecto comunitario y sin fines de lucro que busca dignificar y visibilizar el trabajo de artesanas y artesanos de pueblos indígenas de todo el país.
El evento reunió a integrantes del Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz; los ministros Giovanni Azael Figueroa Mejía e Irving Espinosa Betanzo, así como la ministra Sara Irene Herrerías Guerra; además de representantes del Poder Legislativo, del sector empresarial, de fundaciones comunitarias y del ámbito artístico, quienes destacaron al balón como un símbolo de justicia, paz, juego limpio y de los derechos de niñas, niños y juventudes. Asimismo, la obra monumental reinterpreta el antiguo juego de pelota mesoamericano como una expresión de origen, fuerza y memoria colectiva.
Durante el acto inaugural, el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz afirmó que la develación de este balón monumental reafirma al Máximo Tribunal del país como un espacio de encuentro, diálogo y construcción colectiva. De igual manera, destacó que el reconocimiento al arte y la cultura de los pueblos indígenas fortalece la identidad nacional y enriquece la vida pública del país.
“Este agradecimiento no es demagogia ni una pose; es un reconocimiento que nace del corazón […] Desde mi perspectiva, estamos viviendo un momento de renacimiento para nuestro país y, particularmente, para los pueblos indígenas de México […] El juego nos convoca a convivir, a disfrutar y a aprender a resolver los conflictos; nos enseña a valorar la posición de cada persona, así como la importancia de las reglas y de la función del juez”, enfatizó.
Por su parte, el ministro Giovanni Azael Figueroa Mejía reflexionó sobre el vínculo entre el fútbol, el balón, el arte y la Corte como casa de la justicia, y destacó que todos estos elementos están cargados de un profundo simbolismo.
“Dejemos de lado los formalismos y los intereses ajenos a nuestra función, porque, al igual que el juego y el arte, la justicia debe construirse desde la cooperación y la integración, no desde los personalismos ni las rivalidades […] Cada integrante aporta sus conocimientos y experiencias para alcanzar el mejor resultado […] La obra que hoy nos acompaña nos recuerda que, así como el juego y el arte no pueden existir con ataduras, la justicia, para ser verdaderamente justicia, debe ser libre e independiente”, expresó.
Al participar, el ministro Irving Espinosa Betanzo destacó la relevancia de que este tipo de obras se exhiban en espacios como la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al considerar que “el arte, la cultura y la justicia son ejes capaces de transformar de manera profunda la vida del país, al propiciar actividades que generan paz y tranquilidad social”.
Por su parte, Kurt Nyssen, vicepresidente de “Balones de México”, señaló que el balón monumental develado no surge del espectáculo ni de la coyuntura, sino de una historia más profunda: la del juego de pelota, considerado la tradición documentada más antigua de un deporte con balón, practicado desde hace más de 3 mil años.
“Es un homenaje a nuestros pueblos originarios y a la riqueza artística de nuestro país […] Hoy, Balones de México le pone rostro a cada una de las regiones de México […] Este balón monumental es un relato de territorio, dignidad y pertenencia”, expresó.
A su vez, el diputado federal Martín Moreno afirmó que cuando los Poderes del Estado abren sus puertas a la cultura y al arte, también contribuyen al fortalecimiento del tejido democrático del país. “La soberanía nacional no sólo se defiende desde las instituciones, las leyes o las fronteras; también se protege a través de nuestra cultura, de nuestra identidad y de la capacidad de sentirnos orgullosos de lo que somos […] Las instituciones más sólidas no son aquellas que se aíslan, sino las que comprenden que en la cultura existe también una forma de justicia social y de cohesión ciudadana”, expresó.
Prisciliano Domínguez, artista originario de Nueva Ixcatlán, Veracruz, hablante de lengua mazateca y autor de la intervención del balón monumental, expresó su orgullo al ver que su obra llegó al recinto del Máximo Tribunal del país. “Hoy ven mi trabajo en un balón y eso me llena el corazón, porque siento que no estoy aquí solo; vine con mi familia, con mi tierra y con toda mi comunidad”, compartió.
Como testigos de honor acompañó este acto protocolario Jorge Añorve Aguayo, vicepresidente de “Balones de México” y asesor en construcción de vivienda para zonas marginadas.
Durante la ceremonia de develación, el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz, la ministra Sara Irene Herrerías Guerra y los ministros Giovanni Azael Figueroa Mejía e Irving Espinosa Betanzo plasmaron sus firmas en la placa conmemorativa, junto con el artista Prisciliano Domínguez, autor de la obra.
El balón monumental permanecerá expuesto al público en el vestíbulo del edificio sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación hasta el próximo 24 de julio.
Cada uno de los balones que integran este proyecto ha sido elaborado y pintado a mano en distintas regiones del país, como una muestra viva del talento, la identidad y la riqueza cultural de los pueblos indígenas de México.

